El amor por el campo en esta familia tiene raíces profundas. Nació con sus abuelos, continuó con sus padres y hoy sigue vivo en ellos. Aunque Agustina no trabaja actualmente en el sector, creció en ese entorno, incorporando desde chica los valores y la pasión que definen la vida rural. Nicolás, por su parte, si bien se crió en el pueblo, siempre estuvo vinculado al campo a través de su familia. A los 17 años decidió dejar sus estudios para sumarse, junto a su hermano, al equipo de trabajo de su padre y su socio. Desde entonces, hace más de 15 años, forma parte activa de una empresa en constante evolución.
Una historia marcada por el trabajo en el campo.
Ese crecimiento fue acompañado por la incorporación de tecnología y maquinaria de alto rendimiento, permitiendo ampliar la capacidad operativa y mejorar la eficiencia en cada tarea. Un punto clave en ese camino fue en 2010, cuando comenzaron a trabajar con CASE IH, marca de CNH, tras la adquisición de un tractor Magnum 240, elegido por su potencia y capacidad hidráulica para responder a las exigencias de la siembra.
“Lo que más valoramos de esa decisión fue el compromiso del concesionario, tanto en la pre como en la postventa. Eso fue fundamental para seguir confiando en la marca”, destacan. Esa relación cercana y el respaldo constante consolidaron un vínculo que hoy se refleja en una flota compuesta íntegramente por equipos CASE IH, marca de CNH.
Actualmente, su esquema de trabajo incluye dos cosechadoras Axial-Flow 8260, cuatro tractores Puma (dos 230, un 215 y un 155) y dos tractores Magnum (un 315 y un 340), con los que realizan tareas de cosecha, siembra, fertilización y labranza.
La tecnología cumple un rol central en su día a día. Su uso les permite optimizar tiempos, mejorar la calidad de trabajo y maximizar el rendimiento. Además, aporta un valor clave: el confort para quienes pasan largas jornadas operando la maquinaria. “Hoy es imprescindible. Tratamos de aprovecharla al máximo en cada tarea”, asegura Nicolás.
Si bien cada etapa del ciclo productivo tiene su encanto, Nicolás encuentra en la cosecha su momento preferido. Como maquinista, su pasión por las cosechadoras es indiscutible. Sin embargo, más allá de eso, ambos coinciden en que lo más importante es compartir en familia cada campaña, disfrutando del trabajo y del campo como un espacio común.
Esa misma conexión fue la que los llevó a imaginar una forma única de anunciar la llegada de su primer hijo. Cuando decidieron hacer la revelación de género, no hubo dudas: tenía que estar vinculada al campo. Y así fue como una cosechadora CASE IH se convirtió en la protagonista de un momento que representó sus valores más profundos: amor, trabajo y pasión.
“Fue un momento muy emocionante. Estábamos rodeados de personas que queremos mucho y de las máquinas que forman parte de nuestra vida. CASE IH es parte de nuestra familia, nos acompaña día a día y no podía faltar en un momento tan especial”, cuentan Agustina y Nicolás.
La organización contó con el acompañamiento de su concesionario de confianza, La Casa de las Cosechadoras, con sede en Junín, con quienes mantienen una relación cercana. Su participación fue clave para llevar adelante la idea, colaborando en cada detalle.
Lo que comenzó como una celebración íntima fue ganando visibilidad en redes sociales, generando una repercusión que puso en valor historias donde se entrelazan la tradición, la innovación y los vínculos. En este sentido, desde Case IH acompañamos a quienes confían en la marca, tanto en su trabajo como en los momentos que forman parte de su vida cotidiana.
“Si tuviéramos que definirlo en una frase, sería un momento mágico. Es nuestro primer bebé, estábamos muy ilusionados y rodeados de mucho amor. Fue algo único”, expresan.
Hoy, mientras esperan la llegada de Benjamín, imaginan su futuro en ese mismo entorno que los vio crecer. Porque incluso antes de nacer, ya forma parte del campo… y todo indica que su corazón también será rojo CASE IH.



