Del grano a la proteína animal: CAENA llevó a Maizar el debate sobre cómo agregar más valor al maíz argentino

 “La Argentina debería estar desbordando de productos que dependan del maíz y de la soja para exportar al mundo, y no solamente de grano”. Con esa definición, Juan Kútulas, presidente de CAPIA, sintetizó uno de los principales consensos de la charla “De los granos a la proteína animal, múltiples caminos productivos”, organizada por la Cámara Argentina de Empresas de Nutrición Animal (CAENA) en el Congreso Maizar 2026.

Moderado por Sebastián Dates, gerente general de CAENA, el panel reunió a referentes de las cadenas avícola (pollo parrillero y huevo), porcina y láctea para debatir cómo transformar más maíz en proteína animal, mejorar la competitividad y generar más valor en origen. Participaron Lisandro Culasso, vicepresidente de la Federación Porcina Argentina y director de Isowean S.A.; Franco Santangelo, presidente de CEPA y titular de Soychú; Cristian Chiavassa, director del Grupo Chiavassa; y el propio Kútulas.

Durante el encuentro, los especialistas coincidieron en que la Argentina tiene una oportunidad concreta para capturar más valor a partir de uno de sus principales cultivos, aunque advirtieron que para lograrlo será necesario mejorar competitividad, infraestructura, financiamiento y acceso a mercados.

En ese sentido, Kútulas remarcó que la cadena del huevo consume cerca de 1,5 millones de toneladas de maíz por año y que el cereal representa alrededor del 60% de la fórmula alimenticia de la actividad. Aunque esa cifra parece menor frente a las más de 60 millones de toneladas de maíz que produce el país, sostuvo que el gran desafío sigue siendo transformar una mayor proporción de esa producción en proteína animal.

Desde el sector porcino, Culasso destacó el potencial de integración entre agricultura y producción animal para agregar valor en origen. “Muchos productores de maíz encuentran en el cerdo una alternativa muy eficiente y rápida para agregar valor”, afirmó. Según explicó, el consumo de carne porcina en la Argentina se triplicó en los últimos 20 años y viene creciendo a una tasa promedio cercana al 12% anual, mientras que el último año mostró una expansión cercana al 9%, consolidando un escenario favorable para nuevas inversiones.

Chiavassa, en tanto, puso el foco en el impacto territorial de estos modelos productivos. “Cuando agregás valor al maíz y lo convertís en proteína animal generás empleo, inversión y desarrollo local”, señaló. Como ejemplo, destacó que sistemas intensivos de producción láctea pueden facturar entre USD 15.000 y USD 17.000 por hectárea, multiplicando la capacidad de generar actividad económica y empleo en comparación con esquemas agrícolas tradicionales.

Desde la cadena avícola, Santangelo remarcó el peso estratégico del cereal en la producción de carne aviar: el maíz representa cerca del 60% del alimento balanceado utilizado por el sector. “El desafío no es sólo producir más, sino hacerlo con más eficiencia”, indicó. En los sistemas más tecnificados, explicó, la conversión productiva alcanza cerca de 1,5 kilos de alimento por kilo de pollo vivo, uno de los índices más competitivos entre las proteínas animales.

Uno de los puntos en común que surgió del debate fue que la competitividad de las cadenas no depende únicamente del precio del maíz, sino también de factores estructurales como infraestructura, logística, presión impositiva, financiamiento y acceso a mercados internacionales.

Desde CAENA, Dates señaló que parte de ese desafío pasa por seguir mejorando la eficiencia productiva de las distintas cadenas a través de la innovación en nutrición animal. “La industria viene trabajando en formulaciones más precisas, nuevas enzimas y aditivos, incorporación de probióticos y herramientas para optimizar la conversión alimenticia y avanzar hacia sistemas productivos más eficientes y sustentables”, concluyó.

Llega el Congreso CAENA 2026

El debate continuará el próximo 22 de octubre, cuando se realice en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires el Congreso de Nutrición Animal de CAENA, bajo el título “2026, el año de la proteína animal”.  

En el evento, referentes técnicos, empresarios y especialistas analizarán los desafíos y oportunidades para consolidar una producción de proteína animal más eficiente, competitiva y orientada a la exportación de mayor valor agregado.