Por qué la cal agrícola es clave para recuperar nutrientes en los suelos

Fresh green soy plants on the field in spring. Rows of young soybean plants . High quality photo
La remineralización gana espacio entre las prácticas que buscan mejorar la fertilidad y la eficiencia de los sistemas productivos. Grupo Calidra acompaña esta tendencia con cales y carbonatos desarrollados para la reposición de nutrientes esenciales.

La salud del suelo se ha convertido en una de las variables más importantes para la productividad agrícola. A medida que los cultivos extraen nutrientes esenciales de la tierra cosecha tras cosecha, crece el interés por prácticas que permitan recuperar el equilibrio químico del suelo y sostener su capacidad productiva en el tiempo.

El agotamiento de los suelos es una preocupación global. Y en ese marco, la remineralización aparece como una herramienta cada vez más relevante para reponer nutrientes, mejorar la fertilidad y favorecer un uso más eficiente de los fertilizantes.

Según explica Laura Correa, Gerente de Investigación y Desarrollo de Grupo Calidra, el deterioro gradual de la calidad de los suelos es uno de los principales desafíos de la agricultura moderna. Los suelos argentinos, por ejemplo, pierden aproximadamente 800.000 toneladas de calcio y 400.000 toneladas de magnesio por año debido a la actividad agrícola, una extracción que requiere ser compensada para sostener la productividad.

La problemática trasciende las fronteras nacionales. Se estima que entre el 25% y el 30% de los suelos a nivel mundial presentan algún grado de acidificación, un fenómeno que afecta la disponibilidad de nutrientes y limita el potencial productivo de los cultivos.

“La acidificación reduce la disponibilidad de nutrientes para los cultivos. La corrección del pH es fundamental para que los minerales del suelo estén disponibles y así lograr una mayor productividad”, explica Adrián Marcolín, Representante Comercial Agro de Calidra Argentina.

Además de la extracción de nutrientes de los cultivos, hay otro factor que puede favorecer la acidificación del suelo: el uso intensivo de ciertos fertilizantes.

Para recuperar los suelos de ese proceso, muchos productores apelan a las enmiendas a base de carbonato de calcio y carbonato de calcio-magnesio (dolomita), ya que permiten corregir la acidez, reponer nutrientes y mejorar las condiciones para el desarrollo de los cultivos.

“Remineralizar el suelo es devolverle minerales esenciales para recuperar su equilibrio químico y su capacidad productiva”, resume Correa, técnica química de larga trayectoria en Grupo Calidra.

Desde la experiencia en campo, los especialistas destacan que la recuperación del equilibrio químico de una superficie agrícola suele traducirse en una mayor eficiencia de la fertilización, mejores rindes y una utilización más sustentable de los recursos productivos.

Dentro de este segmento, Grupo Calidra desarrolla productos como Carbonato de Calcio, Dolomita, Súper Azufre Perlado S18 y Mezcla 70/30, orientados a la reposición de nutrientes y al mantenimiento de la fertilidad de los suelos.

“Las enmiendas con cal agrícola o dolomita serán fundamentales para la sostenibilidad y eficiencia de los campos hacia el futuro”, concluye Marcolín.