Nutrición variable y Muestreo de suelos: claves técnicas para la campaña de fina en Argentina

La campaña de fina – dedicada a cultivos como trigo y cebada – enfrenta un escenario exigente. Con márgenes acotados por costos elevados de insumos y clima incierto, los productores buscan estrategias agronómicas que permitan maximizar el rendimiento cuidando cada inversión. En este contexto, diagnosticar el suelo antes de sembrar se ha vuelto una prioridad estratégica: un diagnóstico preciso del suelo es la base para ajustar la nutrición en cada ambiente, evitando sobre – o sub-fertilizaciones.

Conocer el punto de partida: importancia del muestreo de suelos
Antes de definir cuánto y qué fertilizar, los suelos deben “hablar”. Mediante el muestreo de suelos, el productor puede conocer la disponibilidad de nutrientes y la variabilidad dentro de sus lotes. Esto permite identificar zonas con deficiencias o reservas de nutrientes y, sobre todo, poner números concretos a condicionantes que a simple vista no se aprecian. Sin este diagnóstico, cualquier plan de fertilización sería una apuesta a ciegas: se corre el riesgo de sobre dosificar insumos en áreas que no lo necesitan – desperdiciando fertilizante y dinero – o quedarse cortos en ambientes exigentes, perdiendo potencial de rinde. El análisis de cada ambiente es un punto fundamental para definir la estrategia de nutrición del cultivo, especialmente en escenarios de márgenes ajustados.

En el último informe ReTAA (Relevamiento de Tecnología Agrícola Aplicada) de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, el mismo muestra una importante adopción de la práctica de análisis de suelos, siendo un 32% a nivel nacional, pero marcando techos en aquellas zonas como el sur y el este de la provincia de Buenos Aries, donde la producción de trigo posee una relevancia alta y su productividad juega un papel clave en donde las estrategias de fertilización adquieren un rol clave. En este sentido, la incorporación de prácticas basadas en información y diagnostico son claves en mostrar la evolución del mayor nivel de tecnificación de los sistemas trigueros del país.

Nutrición variable: a cada ambiente lo que necesita
No todos los rincones de un lote rinden igual ni requieren los mismos insumos. Los campos presentan variabilidad espacial en sus suelos: cambios en textura, relieve, humedad, uso histórico, etc. Algunos sectores tienen alto potencial productivo (y responden a más fertilización), mientras otros poseen limitantes (donde quizás mucho fertilizante no se traduce en más rinde). La nutrición variable – también llamada fertilización de dosis variable por ambientes – es la práctica de ajustar la dosis de fertilizante en cada zona del lote según su necesidad específica.

A diferencia de la “receta fija” o dosis uniforme (misma cantidad de fertilizante en toda la superficie) – que suele implicar ineficiencias – la nutrición variable busca eficiencia y precisión: mejorar la relación entre kilos de grano producidos por dosis de nutriente aplicado.

Implementar nutrición variable requiere conocer la variabilidad dentro del lote, para lo cual regresamos al paso previo: mapear el campo a partir de datos objetivos. Los productores que adoptaron esta práctica enfatizan dos pilares para planificarla: los análisis de suelo en distintos ambientes y la estimación del potencial de rinde en cada zona. Hoy, muchas herramientas de agricultura de precisión hacen más sencilla esta tarea: por ejemplo, imágenes satelitales históricas, índices de área foliar (IAF), mapas de rendimiento, y otros atributos, ayudan a identificar ambientes y sus diferencias para definir dónde conviene intensificar la nutrición y dónde moderarla. Con estas tecnologías, “todo productor puede empezar por mapear sus lotes” – aconseja Pablo Provera, Gerente de Soluciones Digitales de BASF y responsable xarvio® Argentina – porque ese mapa de ambientes es una fuente valiosa de información para luego cruzarla con los datos de fertilizante aplicado por zona y analizar resultados.

“En la práctica, el valor está en transformar el dato del suelo en una decisión concreta de manejo: saber dónde conviene sostener o aumentar la dosis y dónde no tiene sentido invertir de más. Ahí es donde xarvio®, con el Muestreo de suelos y la Nutrición variable se conectan para hacer un uso más eficiente del fertilizante”, agrega Pablo Provera.

Tecnología al servicio de la eficiencia: la solución digital de xarvio FIELD MANAGER
La buena noticia es que digitalizar todo este ciclo – desde la toma de muestras hasta la máquina fertilizadora – ya es una realidad accesible. Estos procesos de tomas de decisiones se han simplificado gracias a herramientas AgTech integrales, que conectan la información de suelo, clima y cultivos, como es el caso de xarvio® Field Manager, la plataforma digital de agricultura de precisión desarrollada por BASF.

xarvio® ha incorporado un módulo específico de Nutrición Variable con funcionalidad de Muestreo de Suelos que permite planificar, ejecutar y gestionar el muestreo de forma eficiente, precisa y completamente trazable. Esta solución conecta a todos los actores del ecosistema agronómico – productores, asesores, muestreadores y laboratorios – facilitando decisiones basadas en datos reales y promoviendo una agricultura más sustentable y rentable, y todo de una manera mucho más ágil y simple.

¿Cómo funciona el Muestreo de Suelos de xarvio®?
Desde la computadora, el productor o su asesor pueden definir la ambientación del lote y ubicar los puntos óptimos de muestreo en cada ambiente. La herramienta sugiere la densidad adecuada de puntos para captar la variabilidad, y cada punto queda georreferenciado. Luego, en campo, una aplicación móvil guía el recorrido del lote (inclusive sin conexión a internet, gracias al modo offline) hacia cada sitio a muestrear. Las muestras recolectadas se registran con coordenadas GPS, fecha y responsable, asegurando trazabilidad completa y evitando confusiones.

De regreso, se cargan los resultados de laboratorio en la plataforma (incluso puede integrarse automáticamente desde ciertos laboratorios), incorporando más de 25 parámetros analizados – por ejemplo, nitratos, fósforo, pH, materia orgánica, carbono orgánico, etc. – y en minutos la herramienta genera mapas de disponibilidad de nutrientes detallados que muestran la distribución espacial en el lote. A partir de estos mapas, en xarvio® FIELD MANAGER se pueden generar prescripciones de fertilización variable: es decir, produce archivos con la dosis recomendada para cada ambiente del lote, listos para ser utilizados en la maquinaria de fertilización.

Estas prescripciones son compatibles con la mayoría de las fertilizadoras modernas y centros de operaciones (por ejemplo, John Deere Operations Center o CNH), permitiendo enviar la información directamente a los equipos, sin necesidad de cargarla manualmente. Así, la brecha entre el análisis del suelo y la acción en campo queda completamente cubierta por la tecnología.

Otro beneficio de digitalizar el proceso es la posibilidad de integrar datos históricos y de monitoreo en la misma plataforma. Por ejemplo, xarvio® combina múltiples capas de información – imágenes satelitales de más de 15 años, mapas de rendimiento de cosechas pasadas, datos de biomasa actualizados cada 3 días, mapas de IAF diarios, atributos del suelo – obteniendo una visión completa de cada lote. Con esta información, el usuario puede crear “mapas de potencial productivo” y mapas personalizados asignando diferentes pesos a cada capa de datos según las características de su campo.

Conclusión: datos y tecnología para una campaña fina más precisa y rentable
La Nutrición variable apoyada en el Muestreo de suelos se posiciona como una aliada imprescindible para los productores de trigo y cebada que busquen ser eficientes en una campaña desafiante. Medir la disponibilidad de nutrientes el suelo y ajustar las dosis por ambiente permite asignar el fertilizante donde mejores respuestas se obtendrán y evitar gastos innecesarios. Aunque no siempre signifique gastar menos en total, sí asegura que cada peso invertido en fertilizante rinda al máximo en términos productivos. La digitalización de este proceso a través de herramientas como xarvio®FIELD MANAGER facilita que esta práctica se vuelva rutinaria y accesible: integra diagnóstico, ambientación y receta variable en una sola plataforma, dando autonomía y precisión al técnico y al productor para tomar decisiones informadas.

En una campaña fina donde cada quintal cuenta y los costos aprietan, apoyarse en datos y tecnología es la mejor estrategia para maximizar el resultado. La conjunción de buenas prácticas agronómicas (muestreo de suelos, fertilización balanceada) con la agricultura de precisión (interpretación de datos por ambientes, dosis variable) permite seguir mejorando la rentabilidad y la sustentabilidad lote a lote.