Milei anuncia baja de retenciones al trigo y una reducción gradual para granos mientras el mercado sigue atento a China y al petróleo

Tras un inicio de semana alcista por el compromiso chino de incrementar las compras de productos agropecuarios estadounidenses, los mercados corrigieron ante la falta de operaciones concretas. Mientras tanto, la tensión en Medio Oriente mantiene bloqueado el Estrecho de Ormuz y empuja el petróleo por encima de los USD 100. En Argentina, avanza fuerte la cosecha de soja y maíz, mientras el Gobierno anticipa una baja gradual de retenciones que podría desalentar ventas.

El mercado internacional de granos cerró una semana marcada por la volatilidad, con expectativas que rápidamente se transformaron en cautela. El principal impulso llegó desde China, que se comprometió a comprar productos agrícolas de Estados Unidos por USD 17.000 millones anuales durante tres años, además de las compras de soja ya pactadas previamente. Sin embargo, la ausencia de negocios concretos terminó enfriando el entusiasmo inicial.

“El mercado se ilusionó con una reactivación fuerte de la demanda china, pero al no aparecer operaciones concretas, los precios devolvieron prácticamente toda la suba inicial”, señala Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral.

En paralelo, la escalada del conflicto en Medio Oriente sigue generando preocupación global. El bloqueo del Estrecho de Ormuz mantiene bajo presión al mercado energético y llevó el petróleo por encima de los USD 100 por barril, en un contexto de caída acelerada de inventarios comerciales de crudo.

“Si el bloqueo se prolonga, podríamos ver un nuevo salto importante en el precio del petróleo en los próximos meses, y eso terminaría impactando también sobre los costos agrícolas y logísticos”, advierte Romano.

Soja: toma de ganancias y presión local de cosecha
En soja, el mercado internacional ingresó en una fase de toma de ganancias. Los fondos especulativos comenzaron a cerrar posiciones compradas ante el buen avance de la campaña estadounidense y la fuerte presencia de Brasil abasteciendo a China.

En Estados Unidos, la siembra ya alcanza el 67% del área, muy por encima del 49% de la semana anterior. Aunque persisten algunas preocupaciones por falta de humedad en el oeste, el clima acompaña el inicio de campaña.

China importó 8,48 millones de toneladas de soja en abril, un 10% más que un año atrás, aunque el volumen quedó por debajo de lo esperado por el mercado. Brasil continúa siendo el principal proveedor, mientras Estados Unidos apenas representa el 20% de las compras chinas, muy lejos del 41% que alcanzaba en 2016.

A esto se suma la proyección récord para Brasil. Abiove estima una cosecha de 180,13 millones de toneladas y stocks finales de 8,25 millones, mientras el USDA proyecta que la producción podría subir a 186 millones en la campaña 2026/27.

En el plano local, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires elevó la estimación de cosecha argentina a 50,1 millones de toneladas. La trilla ya cubre el 74,7% del área apta y avanzó 20 puntos en una sola semana.

“La presión más fuerte de cosecha ya pasó y las fábricas lograron abastecerse mejor, aunque para hacerlo tuvieron que resignar parte de sus márgenes”, explica Romano.

Según datos oficiales, durante la semana del 15 de mayo se fijó precio a más de un millón de toneladas de soja, consolidando la segunda semana consecutiva de ventas muy activas.

Sin embargo, el mercado ahora pone el foco en las señales del Gobierno. El presidente Javier Milei anticipó una posible reducción gradual de retenciones a partir de enero, de entre 0,25 y 0,50 puntos mensuales.

“La expectativa de una baja gradual de retenciones podría hacer que muchos productores prefieran esperar antes de vender”, sostiene Romano.

Maíz: demanda firme y récord productivo en Argentina
En maíz, Estados Unidos mantiene un ritmo de siembra muy acelerado. El 76% del área ya fue implantada y las lluvias recientes mejoraron las perspectivas productivas en el Medio Oeste.

Además, la demanda continúa reaccionando rápidamente ante cualquier baja de precios. Estados Unidos reportó ventas externas por 2,1 millones de toneladas de la campaña vieja, muy por encima de lo esperado por el mercado.

“Cada vez que el precio del maíz baja aparece rápidamente la demanda internacional, y eso le pone sostén al mercado”, afirma Romano.

En Argentina, la Bolsa de Cereales elevó la proyección de cosecha a un récord de 64 millones de toneladas. La cosecha avanza lentamente porque la soja concentró la prioridad de las labores, pero se espera una aceleración en las próximas semanas.

El flujo de maíz logró convivir con la fuerte entrada de soja, lo que permitió reducir la presión logística y moderar los sobreprecios que venían pagando los exportadores.

“Ahora que bajó la cola de buques y disminuyeron los sobreprecios, el productor también redujo el ritmo de ventas”, agrega Romano.

Trigo: señales alcistas globales y dudas sobre el impacto de la baja de retenciones

El mercado internacional de trigo continúa mostrando señales de preocupación por la oferta global. El Consejo Internacional de Cereales redujo la proyección de producción mundial a 820 millones de toneladas.

En Estados Unidos, apenas el 27% del trigo de invierno está en condición buena o excelente por efecto de la sequía. Australia también enfrenta problemas severos de humedad y podría reducir hasta 20% su superficie sembrada, mientras Alemania proyecta una caída de 2,5% en su producción.

A nivel local, el Gobierno anunció una reducción de retenciones para trigo y cebada, que pasarán del 7,5% al 5,5%. “La baja de retenciones mejora en unos 5 dólares por tonelada la capacidad de pago, pero hoy el mercado ya venía pagando premios incluso superiores a eso”, explica Romano.

El interrogante ahora es cómo reaccionará el mercado comprador. “Habrá que ver si los exportadores aprovechan esta mejora para recuperar margen o si mantienen el nivel de precios para seguir captando mercadería”, concluye Romano.

Fuente: Universidad Austral