La vacunación sin agujas gana terreno en las granjas porcinas y mejora el bienestar animal

Ya es adoptada por cerca del 30% de las granjas porcinas del país.

Reduce el estrés en los animales: hasta 53,8% menos cortisol y 84% menos vocalización

En un contexto de creciente tecnificación y mayores exigencias en eficiencia y bioseguridad, la producción porcina en la Argentina avanza hacia prácticas más innovadoras y sostenibles. En este escenario, el pasaje de la jeringa convencional a la vacunación intradérmica sin aguja dejó de ser una novedad para consolidarse como una práctica clave en establecimientos que buscan integrar productividad, bienestar animal y seguridad alimentaria.

Tradicionalmente, la aplicación de vacunas mediante aguja, tanto en personas como en animales, está asociada al dolor y a una respuesta de estrés que impacta directamente en el bienestar. En sistemas productivos, donde cada intervención influye en el desempeño, este factor adquiere una relevancia crítica.

Estudios recientes muestran que la vacunación sin aguja permite reducir los niveles de cortisol (uno de los principales indicadores biológicos de estrés) en un 53,8% y disminuir la vocalización de los animales —un signo claro de incomodidad— en un 84%[1]. Estos resultados posicionan a esta tecnología como una alternativa más amigable y eficaz para el manejo sanitario.

Además, del impacto de bienestar, el sistema presenta ventajas concretas en términos de eficiencia. La aplicación de una dosis de apenas 0,2 ml mediante vacunación intradérmica sin aguja permite alcanzar una respuesta inmunológica equivalente (e incluso superior) a la de 2 ml administrados por vía intramuscular[2][3]. Esto implica un uso mucho más eficiente del biológico y un menor impacto del manejo sobre los animales.

A nivel operativo, la tecnología también optimiza la gestión dentro de la granja al reducir hasta en un 80% los residuos plásticos: un solo dispositivo puede reemplazar el uso de entre 440 agujas reutilizables o hasta 2.200 descartables, disminuyendo significativamente el consumo de insumos[4]. En este escenario, lograr animales más sanos y uniformes se traduce directamente en mayor eficiencia productiva y mejores resultados económicos al momento de la faena.

En este sentido, Eugenia Proclemer, Directora de la Unidad de Porcicultura para MSD Salud Animal, explica que “la vacunación sin aguja se consolida como una herramienta de alto impacto en la producción porcina, con beneficios que alcanzan a toda la cadena. Actualmente, más de 8.000 dispositivos en uso a nivel global respaldan una alternativa de vacunación segura, eficiente y alineada con el bienestar animal.

Y agrega “Su adopción también genera mejoras concretas en la operación diaria: permite reducir en un 41,5% el tiempo destinado al proceso de vacunación y en un 36% las horas/hombre de trabajo. Al mismo tiempo, optimiza el uso de recursos dentro de la granja, con ahorros de hasta un 60% en energía de refrigeración y un 50% en espacio de almacenamiento, al requerir menor volumen de producto. Desde MSD Salud Animal impulsamos este tipo de soluciones que no sólo simplifican la vacunación, sino que también incorporan herramientas de monitoreo y gestión de datos en tiempo real, claves para mejorar la toma de decisiones en una industria cada vez más exigente”.

En la actualidad, esta tecnología ya es adoptada por cerca del 30% de las granjas porcinas del país[5], fortaleciendo la protección frente a enfermedades clave como el circovirus porcino, Mycoplasma hyopneumoniae y la ileítis.

“Este tipo de avances refuerza el enfoque de Una Salud, donde la sanidad animal es un componente esencial de la salud pública y la sostenibilidad productiva. Integrar tecnología, prevención y manejo responsable permite avanzar hacia sistemas más eficientes y alineados con las demandas actuales de la sociedad”, concluye Proclemer.

En el marco de la Semana Mundial de la Inmunización, estas innovaciones refuerzan el valor estratégico de la prevención dentro de los sistemas productivos. En una industria cada vez más tecnificada y exigente, incorporar herramientas que mejoren la sanidad, el bienestar animal y la eficiencia no solo responde a una necesidad operativa, sino también a una visión integral de sostenibilidad y salud compartida.

[1] MSD Salud Animal – Experiencia en pruebas de campo en producción porcina Chile, 2022

[2] https://www.msd-salud-animal.com.ar/productos/idal-el-futuro-de-la-vacunacion-hoy/

[3] https://www.msd-animal-health.com/news-and-insights/featured-stories/the-idal-way-20-years-and-counting/

[4] MSD Salud Animal – infografía IDAL – Vacunación intradermica

[5] MSD Salud Animal – Datos internos.