La transformación digital dejó de ser una tendencia para convertirse en un factor de competitividad dentro del agro argentino. Según un relevamiento de Nera, las operaciones de crédito digital crecieron un 90% durante 2025 respecto del año anterior, impulsadas por una mayor adopción de soluciones tecnológicas para financiar y gestionar la actividad productiva.
En la ganadería, ese proceso también comienza a sentirse entre pequeños y medianos productores. Plataformas especializadas que integran comercialización, información de mercado y servicios financieros permiten acceder a oportunidades que hasta hace pocos años estaban reservadas para establecimientos de mayor escala.
“Durante muchos años, quien tenía más vínculos, mayor volumen o más presencia en el mercado corría con una ventaja competitiva. Hoy la tecnología permite democratizar parte de esa información y ampliar las oportunidades comerciales para productores de cualquier escala. Ya no se trata solamente de digitalizar una operación, sino de generar un mercado más transparente y con más alternativas para tomar decisiones”, explica Emilio Herz, CEO de deCampoaCampo, el mercado ganadero digital más grande del país.
Hoy, parte de esa diferencia comienza a reducirse. De acuerdo con estimaciones de la Cámara Argentina de AgTech, siete de cada diez productores agropecuarios ya utilizan alguna herramienta tecnológica para gestionar su actividad y la oferta de soluciones digitales para el agro se triplicó en los últimos cinco años.
Uno de los productores que refleja este proceso es Hernán Canessa, de Magdalena, provincia de Buenos Aires: “Durante años comercialicé hacienda a través de los canales tradicionales, hasta que en busca de opciones que me permitieran decidir cómo y cuándo vender mejor, empecé a incorporar soluciones digitales”, cuenta. “En mi caso comencé a utilizar deCampoaCampo y el cambio principal fue la posibilidad de disponer del dinero antes del plazo habitual y el beneficio de no pagar gastos como vendedor”.
Según explica, otro de los beneficios fue acceder a una red más amplia de potenciales clientes y acelerar el cierre de las operaciones. “Amplié el rango de compradores y gané velocidad en la resolución de cada operación. Además, destaco la posibilidad de obtener financiamiento y la practicidad de organizar pagos y transferencias desde la aplicación”.
Durante décadas, la escala fue uno de los principales factores que determinaron la competitividad dentro del negocio ganadero. Los establecimientos más grandes contaban con mayor acceso a información de mercado, una red más amplia de compradores y mejores alternativas financieras. En cambio, muchos pequeños productores dependían de circuitos comerciales más limitados y, en muchos casos, las decisiones comerciales estaban condicionadas por la falta de alternativas y no por la calidad de la hacienda.
En ese contexto, deCampoaCampo observa una tendencia en aumento: cuatro de cada diez sociedades activas dentro de la plataforma corresponden a pequeños y medianos productores, una participación que refleja el creciente interés de este segmento por incorporar nuevas herramientas para comercializar hacienda y administrar sus operaciones.
Competir con más información
Uno de los principales cambios no pasa solamente por concretar operaciones de manera online, sino por democratizar el acceso a información comercial que durante muchos años estuvo concentrada en quienes tenían mayor presencia en el mercado.
Conocer valores de referencia, recibir cotizaciones reales de mercado en tiempo real, ampliar el alcance geográfico de los compradores y acceder a soluciones financieras desde una misma plataforma mejora la capacidad de negociación y permite tomar decisiones con mayor respaldo.
“En muchos casos, las operaciones se cerraban por falta de alternativas comerciales y no por la calidad de la hacienda. Cuando un productor puede acceder a más compradores, comparar ofertas y administrar mejor sus recursos financieros, gana autonomía y competitividad. Ese es uno de los cambios más importantes que está impulsando la digitalización en la ganadería”, cuenta el CEO de deCampoaCampo, que también desarrolló deCampoPagos, la unica billetera digital ganadera, que facilita la administración de saldos, los anticipos de cobro y la reducción de costos operativos, contribuyendo a mejorar la liquidez de los productores.
La incorporación de tecnología no elimina los desafíos productivos propios del sector, pero sí ofrece herramientas concretas para reducir algunas de las asimetrías que históricamente existieron entre establecimientos de distinta escala. La competitividad en la ganadería ya no depende únicamente del tamaño del establecimiento. Cada vez más, el acceso a información, mercados y herramientas financieras comienza a equilibrar una cancha que durante décadas estuvo inclinada hacia los productores de mayor escala. En ese escenario, la transformación digital se consolida como una aliada para que pequeños y medianos productores puedan competir en mejores condiciones y potenciar el desarrollo de sus negocios.


