El avance de la enfermedad en establecimientos comerciales vuelve a poner en foco los desafíos sanitarios de la producción porcina argentina. Desde MSD Salud Animal destacan la importancia de fortalecer la bioseguridad, la vigilancia sanitaria y los programas de vacunación para proteger la salud animal y la continuidad productiva.
La enfermedad de Aujeszky vuelve a encender las señales de alerta en la producción porcina argentina. Su presencia en establecimientos de gran escala plantea un desafío sanitario y económico para una actividad en la que la prevención resulta fundamental para garantizar la productividad, el bienestar animal y la sostenibilidad del negocio.
Según un análisis de los registros oficiales del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), difundido recientemente por un consultor especializado de la industria porcina, Juan Luis Uccelli[1], 104 establecimientos porcinos figuran con enfermedad activa, que reúnen un stock de 503.246 animales, equivalente al 13,1% del total relevado. Además, Córdoba, Buenos Aires y Santa Fe concentran el 97% del stock correspondiente a establecimientos infectados o bajo planes de saneamiento[2].
La situación adquiere especial relevancia en Córdoba, donde los registros indican que 232.931 animales pertenecen a establecimientos con estatus sanitario comprometido, lo que representa aproximadamente el 21% del stock provincial relevado[3].
Estos datos ponen de manifiesto la importancia de reforzar las estrategias de prevención y control, especialmente en las principales regiones productoras del país.
Una enfermedad que puede comprometer la productividad de las granjas
La enfermedad de Aujeszky, también conocida como pseudorrabia, es causada por el herpesvirus porcino tipo 1 (Suid herpesvirus 1). Afecta principalmente a los cerdos y puede provocar importantes pérdidas reproductivas y productivas.
Sus manifestaciones varían según la edad de los animales. En los lechones recién nacidos puede causar cuadros neurológicos graves y una mortalidad muy elevada, mientras que en las hembras reproductoras puede provocar abortos, pérdidas gestacionales y otros trastornos reproductivos. En animales de mayor edad también pueden presentarse signos respiratorios[4].
Una de las principales dificultades para su control es que los cerdos infectados pueden convertirse en portadores latentes del virus, favoreciendo su persistencia en los establecimientos.
Aunque no se considera una zoonosis, la enfermedad también representa un riesgo para otras especies animales susceptibles, como perros y bovinos, en los que la infección suele ser mortal[5].
Bioseguridad y vacunación: dos pilares fundamentales para el control
Frente a este escenario, los especialistas destacan que la prevención requiere un abordaje integral, que contemple tanto las medidas de bioseguridad como la vigilancia sanitaria permanente y la implementación de programas de vacunación adecuados a la situación epidemiológica de cada establecimiento.
“La enfermedad de Aujeszky representa un desafío importante para la producción porcina porque sus consecuencias van mucho más allá de la salud de los animales: también pueden comprometer los resultados reproductivos, la eficiencia productiva y la rentabilidad de las granjas. Por eso, es fundamental trabajar de manera preventiva, con estrategias sanitarias sostenidas y adaptadas a cada establecimiento”, señala Eugenia Proclemer, Directora de la Unidad de Porcicultura de MSD Salud Animal.
Entre las principales recomendaciones para reducir el riesgo de ingreso y circulación del virus, se destacan:
- Reforzar la limpieza y desinfección de camiones, instalaciones, equipos y salas de producción.
- Implementar sistemas de manejo “todo dentro, todo fuera”, que permitan reducir la circulación de agentes infecciosos entre grupos de animales.
- Controlar el ingreso de animales de reposición, verificando su condición sanitaria y aplicando protocolos de cuarentena y adaptación.
- Fortalecer la bioseguridad interna, mediante el control de movimientos de personas, animales y materiales entre sectores.
- Evitar el contacto con animales externos y fauna silvestre, que puedan representar riesgos sanitarios.
- Mantener programas de vigilancia, diagnóstico y vacunación, de acuerdo con las recomendaciones veterinarias y las disposiciones oficiales vigentes.
La importancia de la vacunación en los programas de saneamiento[6]
En Argentina, el control de la enfermedad se encuentra contemplado en el Plan Nacional de Control y Erradicación de la Enfermedad de Aujeszky del SENASA, que establece estrategias de vigilancia y saneamiento para los establecimientos afectados.
En este contexto, la vacunación constituye una herramienta complementaria de importancia para reducir la circulación viral y contribuir al control de la enfermedad, integrada a las medidas de bioseguridad, diagnóstico y manejo sanitario.
Los avances científicos también han permitido desarrollar vacunas marcadoras que, utilizadas junto con pruebas diagnósticas específicas, permiten diferenciar animales vacunados de aquellos infectados naturalmente. Esta característica resulta especialmente valiosa para acompañar los programas de vigilancia y erradicación.
“La innovación en salud animal nos permite contar con herramientas cada vez más específicas para enfrentar enfermedades que impactan directamente en la producción. Sin embargo, ninguna medida funciona de manera aislada. La vacunación debe formar parte de una estrategia integral, acompañada por el diagnóstico, la bioseguridad y el seguimiento veterinario. La clave está en anticiparse y sostener las medidas preventivas en el tiempo”, agrega Proclemer.
Un desafío sanitario que requiere el compromiso de toda la cadena
La situación actual vuelve a poner de manifiesto que la sanidad animal es un factor estratégico para el desarrollo de la porcicultura argentina. Prevenir la circulación de enfermedades, fortalecer los controles y promover la adopción de tecnologías sanitarias contribuye no solo a proteger a los animales, sino también a preservar la competitividad y el futuro de la actividad.
Desde MSD Salud Animal, a través de la investigación, la innovación y el trabajo conjunto con profesionales veterinarios y productores, la compañía reafirma su compromiso con el desarrollo de soluciones que contribuyan a una producción porcina más saludable, eficiente y sostenible.
[1] Uccelli, J. L. (24 de octubre de 2026). Enfermedad de Aujeszky en Argentina: situación actual y nuevos focos en granjas [Publicación de LinkedIn]. LinkedIn. Recuperado de: https://lnkd.in/p/dpHhF9tU
[2] Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA). Tablero interactivo “Estatus de Aujeszky” [Base de datos en Qlik Sense]. Disponible en: https://qliksensebycores.senasa.gob.ar/sense/app/506113c8-fdbc-4412-8b07-3cab1dd63161/sheet/7a46fac1-e4f4-40a1-a8b9-608306e75d38/state/analysis
[3] Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA). Tablero interactivo “Estatus de Aujeszky” [Base de datos en Qlik Sense]. Disponible en: https://qliksensebycores.senasa.gob.ar/sense/app/506113c8-fdbc-4412-8b07-3cab1dd63161/sheet/7a46fac1-e4f4-40a1-a8b9-608306e75d38/state/analysis
[4] MSD Animal Health. Enfermedad de Aujeszky. Recuperado de: https://www.msd-animal-health-swine.com/diseases-solutions/pigcare/respig/aujezsky/
[5] Centro de Información de Actividades Porcinas (CIAP). “Falta de acción”: fuerte crítica de productores contra el Senasa ante un nuevo brote de la “aftosa” porcina. Recuperado de: https://www.ciap.org.ar/Sitio/Sipu/Noticias/Desarrollo-Noticias.jsp?not=8032
[6] Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA). Enfermedad de Aujeszky (EA). Recuperado de: https://www.argentina.gob.ar/senasa/programas-sanitarios/cadena-animal/porcinos/porcinos-produccion-primaria/enfermedad-de-aujeszky-ea



