Con cc ejemplares y presencia en todas las disciplinas, la delegación nacional competirá en Montevideo en la mayor cita internacional de la raza, en un evento que combina deporte, genética y proyección comercial para el Caballo Criollo argentino.
La partida de la delegación se realizó desde Gualeguaychú, con el cruce internacional de los caballos hacia Uruguay, un esfuerzo sanitario, administrativo y logístico.
Mientras el fútbol concentra la pasión global, otra selección argentina está lista para representar al país en el máximo escenario internacional de su disciplina. La Asociación de Criadores de Caballos Criollos (ACCC) participará en la Expo FICCC 2026, el gran “mundial” de la raza, que se desarrollará del 4 al 10 de mayo en la Rural del Prado, Montevideo, y reunirá a las mejores delegaciones de la región.
La Exposición de la Federación Internacional de Criadores de Caballos Criollos (FICCC), que se realiza cada tres años, es la máxima cita internacional del sector y funciona como una verdadera copa del mundo para la raza. Allí confluyen genética, deporte, tradición y negocios, en un evento que pone a prueba el trabajo de años de selección, crianza y entrenamiento.
“En este mundial de los Criollos esperamos traer la mayor cantidad de medallas posibles. Vamos con una delegación altamente competitiva, con muy buena genética, excelentes jinetes y un enorme trabajo detrás de cada ejemplar”, afirmó Claudio Dowdall, presidente de la ACCC.
La delegación argentina, integrada por 66 Caballos Criollos, provenientes de cabañas de Catamarca, Mendoza, La Pampa, Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos y Corrientes, participará en todas las disciplinas del evento: Morfología, Freno de Oro, Paleteada Argentina, Paleteada Brasileña y Felipe Z. Ballester.
“Es una verdadera selección nacional. Cada caballo llegó hasta acá después de un circuito muy exigente de clasificación, con años de preparación y entrenamiento. Representan lo mejor que hoy tiene la genética criolla argentina”, señaló Marcos Cardini Zar, presidente de la Comisión de Exposiciones de la ACCC.
La partida oficial de la delegación tuvo lugar el miércoles 2G de abril desde la Sociedad Rural de Gualeguaychú, en una imagen cargada de simbolismo: los caballos argentinos cruzando el río Uruguay rumbo a Montevideo para representar los colores nacionales.
El operativo para participar de la Expo FICCC implica una compleja logística sanitaria y administrativa coordinada entre la ACCC, SENASA, Aduana y autoridades uruguayas, con foco en el bienestar animal y la fluidez del traslado internacional.
“El cruce fue muy dinámico y sin problemas, el esfuerzo para lograrlo valió la pena”, destacó Dowdall, subrayando que “detrás de este viaje hay más de seis meses de trabajo articulado entre el sector público y privado. Mover una delegación de esta magnitud requiere un enorme esfuerzo operativo, sanitario y económico”.
Mucho más que una competencia
La Expo FICCC trasciende lo deportivo, es también una gran vidriera internacional para la raza, donde se proyecta el posicionamiento económico del Caballo Criollo en mercados de América, Europa y Oceanía.
El evento atrae el interés de criadores, compradores e instituciones de países como Francia, Alemania, Italia, Nueva Zelanda, Estados Unidos y distintas naciones de Centroamérica, que observan la evolución genética y funcional de la raza.
“Lo que está en juego no es solo una medalla. Los resultados deportivos potencian el posicionamiento internacional de la genética argentina y abren oportunidades comerciales para la venta de semen, embriones, vientres y ejemplares”, explicó Dowdall.
Actualmente, el Caballo Criollo es una de las razas equinas con mayor desarrollo comercial del país, con miles de ejemplares comercializados cada año y una cadena de valor que involucra criadores, veterinarios, herreros, jinetes, entrenadores y centros de reproducción.
El caballo argentino que representa una cultura
Declarado Caballo Nacional y Patrimonio Cultural, el Criollo es mucho más que una raza, es una expresión de identidad productiva, deportiva y cultural del país.
Reconocido por su mansedumbre, rusticidad, resistencia, versatilidad y nobleza, el criollo es un caballo capaz de desempeñarse tanto en el trabajo rural como en el deporte de alta competencia y en la vida familiar.
“El criollo sintetiza valores profundamente argentinos: esfuerzo, adaptabilidad, trabajo y tradición. Por eso decimos que también representa nuestra cultura en el mundo”, sostuvo Cardini Zar.



