“Bioceres ratifica su compromiso con la transparencia y con el esclarecimiento integral de los hechos en sede judicial”

La solicitud de quiebra no fue una opción estratégica sino una medida necesaria para encauzar la situación dentro del marco legal vigente.

Las razones por las cuales Bioceres S.A. decidió solicitar su propia quiebra constituyeron una medida razonable e ineludible frente al profundo deterioro económico y financiero evidenciado al cierre de sus estados financieros al 30 de junio de 2025, bajo la gestión de su CEO, Sr. Federico Trucco. Lo que nació como una empresa cuyos accionistas —en su mayoría productores agropecuarios— invertían en tecnología aplicada al agro, y que llegó a convertirse en un emblema para startups con aspiraciones de acceder al mercado de capitales, terminó transformándose en una compañía gestionada bajo un esquema de concentración absoluta de poder decisorio en la figura de su CEO, el Sr. Federico Trucco.

Los números del desmanejo del Sr. Trucco hablan por sí mismos y son concluyentes: al cierre del ejercicio 2025 finalizado el 30 de junio de 2025, la Sociedad registró pérdidas por aproximadamente ARS 157 mil millones (equivalentes a aproximadamente USD 170–180 millones al tipo de cambio de cierre), en comparación con una pérdida de ARS 6 mil millones en el ejercicio anterior (equivalentes a aproximadamente USD 130.3 millones al tipo de cambio de cierre de los estados contables 2025). Asimismo, el auditor externo –Price Waterhouse Coopers (“PwC”)- emitió un informe con abstención de opinión, destacando un patrimonio neto negativo de ARS 156.526.180.076 (aproximadamente USD 170 millones) y la existencia de incertidumbres significativas respecto de la capacidad de la Sociedad para continuar como empresa en marcha. Esa cifra no es una interpretación: es el resultado patrimonial de una estrategia financiera ejecutada bajo una conducción centralizada que asumió niveles de riesgo extraordinarios.

Durante los años en que se adoptaron las decisiones financieras que derivaron en el deterioro patrimonial, la conducción quedó, en los hechos, centralizada bajo la órbita directa de Trucco. Las operaciones de mayor relevancia —incluyendo emisión de pagarés bursátiles, endeudamiento cancelables en menos de 30 días, otorgamiento de garantías, adquisición de acciones de BIOX y negociaciones con acreedores— fueron definidas y ejecutadas en el ámbito de su autoridad ejecutiva.

La simultaneidad en el ejercicio por el Sr. Trucco de la función ejecutiva tanto en Bioceres S.A. como en Bioceres Crop Solutions Corp. profundizó dicha concentración y amplificó el impacto patrimonial de las decisiones adoptadas, especialmente en el marco de una reestructuración negociada ante el incumplimiento de determinadas obligaciones financieras de BIOX que derivó en la pérdida de control de Bioceres S.A. sobre el directorio de Bioceres Crop Solutions Corp., constituyendo un punto de inflexión patrimonial de magnitud extraordinaria. La consecuencia directa fue la pérdida de activos netos estimados en aproximadamente USD 295 millones, equivalente a más de ARS 270.000 millones, junto con el agravamiento de la exposición financiera del grupo.

La magnitud del deterioro patrimonial no admite reinterpretaciones retrospectivas. Frente a la imposibilidad objetiva de atender obligaciones exigibles, consecuencia directa del deterioro patrimonial, la solicitud de quiebra no fue una opción estratégica sino una medida necesaria para encauzar la situación dentro del marco legal vigente. Por todo ello, la empresa ratifica su compromiso con la transparencia y con el esclarecimiento integral de los hechos en sede judicial, donde deberán evaluarse las decisiones adoptadas y sus efectos patrimoniales sobre la base de documentación auditada y verificable.