La incorporación de Azospirillum en el tratamiento de semillas muestra mejoras consistentes en el desarrollo radicular, el vigor de las plantas y un impacto directo en el índice de cosecha.
Mientras el productor avanza con la cosecha de soja, comienza a definir el paquete tecnológico para la campaña de fina. En ese proceso, la elección de herramientas con resultados comprobados resulta clave para asegurar el retorno de la inversión. Dentro de estas decisiones, el tratamiento de semillas se posiciona como una práctica de bajo costo y alto impacto.
De cara a la siembra, los perfiles de suelo presentan buena disponibilidad hídrica, por lo que lograr un adecuado establecimiento del cultivo será determinante. En este punto, el tratamiento de semillas constituye la primera intervención del productor y una instancia donde puede no solo sumar rendimiento, sino también apuntar a un mayor desarrollo radicular —clave para la absorción de agua y nutrientes— y posteriormente al aporte de materia orgánica del suelo. La diferencia radica en la incorporación de Azospirillum, una bacteria promotora del crecimiento, con efecto comprobado tanto en la extensión como en la densidad de la biomasa radicular.
En este contexto, Nitragin Wave se posiciona como una tecnología con validación a campo y comportamiento consistente en distintos ambientes. Ensayos realizados muestran incrementos de hasta un 25% en la cantidad de espigas, mejoras en el desarrollo de puntos de crecimiento radicular (entre 5% a 13%) y un aumento del 12% en la biomasa de raíces, lo que se traduce en una mayor capacidad de exploración del suelo y un mejor aprovechamiento de agua y nutrientes.
A nivel fisiológico, su aplicación se asocia a mayor vigor de plantas, mejor sanidad, incremento en la tasa de crecimiento y un sistema radicular más desarrollado, variables que impactan directamente en la construcción del rendimiento. Ensayos comparativos evidencian un índice de cosecha del 30% en tratamientos con Nitragin Wave frente a 23% en testigos, indicando una mejor partición de biomasa hacia el grano.
Diego Contreras, Gerente de Producto de UPL resalta: “Esta campaña con márgenes apretados, pero con buenas condiciones ambientales, es donde las tecnologías como Nitragin Wave marcan la diferencia en el resultado. El tratamiento con un costo de 25 kilos de trigo ofrece un retorno de 200 kilos adicionales, con incidencia directa en la rentabilidad”.
Novonesis y UPL son aliados estratégicos y tienen un acuerdo comercial para la distribución de los productos de la marca Novonesis en el segmento vegetal.



