Los granos resisten la baja internacional: en Chicago soja y maíz cayeron 5%, pero el mercado argentino se sostuvo

La soja y el maíz retrocedieron un 5% en Chicago durante la última semana, mientras que el trigo perdió un 2%. Sin embargo, el mercado argentino mostró una mayor resiliencia: el maíz se mantuvo estable, la soja apenas cedió 1,5% y el trigo no registró bajas. Para Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, la toma de ganancias de los fondos de inversión frenó el rally alcista, aunque persisten factores de riesgo como los conflictos en Medio Oriente y el Mar Negro, el clima y la firme demanda internacional.

Pese a que continúan presentes los principales factores que impulsaban una suba de los precios internacionales de los granos (la escalada del conflicto en Medio Oriente, las dificultades logísticas en el Mar Negro, el deterioro de los cultivos en Estados Unidos, la ola de calor en Europa y las compras de China), el mercado internacional dio un giro durante la última semana.

En Chicago, los fondos especulativos realizaron una toma de ganancias luego de haber acumulado fuertes posiciones compradoras, lo que provocó bajas del 5% en soja y maíz y del 2% en trigo. Sin embargo, el mercado argentino mostró un comportamiento mucho más firme, amortiguando las caídas internacionales.

“Los fondos compraron mucho durante las últimas semanas y, al no aparecer novedades que justificaran nuevas subas, comenzaron a tomar ganancias. Sin embargo, los fundamentos alcistas siguen presentes y no desaparecieron”, explica Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral.

El especialista agrega que “llama la atención que, aun con un agravamiento de la situación en Medio Oriente y en el Mar Negro, los precios no hayan logrado seguir escalando. Es una señal de que el mercado ya había incorporado buena parte de esos riesgos en las cotizaciones”.

Medio Oriente y el Mar Negro siguen generando incertidumbre
La tensión geopolítica continúa siendo uno de los principales factores de seguimiento para los mercados agrícolas.

A los problemas ya existentes en el Estrecho de Ormuz y en el Mar Rojo, durante la última semana se sumaron los primeros ataques en el Canal de Suez, mientras que Omán negocia con Irán la administración del estrecho de Ormuz, una situación que mantiene elevada la incertidumbre y obliga a numerosos buques a detener su marcha o modificar sus recorridos.

Al mismo tiempo, Rusia y Ucrania continuaron atacando con drones instalaciones portuarias, buques e infraestructura vinculada al comercio de energía y granos, afectando especialmente la logística del Mar Negro.

“El problema logístico en el Mar Negro sigue siendo importante. En plena cosecha, muchos puertos tienen dificultades para recibir mercadería porque el tránsito marítimo continúa restringido”, señala Romano.

Soja: mejora el clima, pero el mercado sigue atento
En Estados Unidos, la condición buena a excelente de la soja cayó del 66% al 63%, por debajo de lo esperado por el mercado. Sin embargo, las lluvias comenzaron a mejorar las perspectivas climáticas justo cuando finaliza la floración y avanza la formación de vainas, reduciendo progresivamente el riesgo climático.

Las exportaciones estadounidenses superaron ampliamente las expectativas, alcanzando 1,6 millones de toneladas, de las cuales 600.000 toneladas tuvieron como destino China. Además, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos confirmó ventas adicionales por 132.000 toneladas al gigante asiático.

Los fondos especulativos mantienen una posición muy compradora, con 13,6 millones de toneladas netas, acercándose a máximos históricos para esta época del año.

En el largo plazo, las perspectivas continúan siendo positivas para el complejo sojero. Indonesia incrementó un 6,8% la asignación de biodiésel para avanzar hacia el corte obligatorio B50, mientras que en Estados Unidos se anunciaron nuevas inversiones para ampliar la capacidad de molienda de soja en 700.000 toneladas anuales, fortaleciendo la demanda de aceite.

A nivel local, los productores aprovecharon los mejores precios para comercializar 1,1 millones de toneladas durante la semana, duplicando el ritmo de ventas de los siete días anteriores. Sin embargo, el volumen total comercializado sigue aproximadamente cinco puntos por debajo del registrado el año pasado.

“La mejora de precios permitió acelerar las ventas de los productores argentinos, aunque después del retroceso internacional el mercado volvió a mostrar mayor calma”, afirma Romano.

Maíz: Europa preocupa, pero Estados Unidos mejora
El maíz continúa muy condicionado por la evolución climática. En Estados Unidos, la condición buena a excelente cayó del 67% al 63%, aunque el pronóstico de lluvias permite esperar cierta recuperación del potencial productivo. Y las exportaciones estadounidenses también sorprendieron positivamente, con ventas cercanas a un millón de toneladas.

En Europa, en cambio, la situación continúa deteriorándose. La Comisión Europea redujo la producción estimada de maíz de 59,9 a 51,9 millones de toneladas, mientras que Francia informó que solo el 34% de sus cultivos se encuentra en estado bueno a excelente, frente al 69% registrado un año atrás.

En Argentina, la cosecha avanza lentamente y apenas cubre el 69,8% del área, muy por debajo del 88% alcanzado a igual fecha del año pasado, debido a la elevada humedad ambiental que demora el secado del grano.

Pese a ello, las ventas de los productores alcanzaron un récord semanal de 1,4 millones de toneladas, impulsadas tanto por la recuperación de precios como por la fuerte necesidad de mercadería de los exportadores.

Al mismo tiempo, los puertos reciben apenas unos 2.000 camiones diarios, muy por debajo de los 3.000 habituales, mientras una fila de buques espera cargar alrededor de 3 millones de toneladas.

“En Argentina sigue habiendo un fuerte interés comprador. Los exportadores necesitan mercadería, pero la cosecha avanza lentamente y las lluvias mantienen muy irregular el ingreso de camiones a los puertos”, sostiene Romano.

Trigo: problemas logísticos en plena cosecha
En el mercado internacional de trigo, las terminales rusas comenzaron a restringir el ingreso de camiones debido al incremento de los riesgos marítimos provocados por los ataques ucranianos, generando dificultades logísticas en plena cosecha.

Mientras tanto, la Unión Europea redujo nuevamente su estimación de producción, que pasó de 126,3 a 124,4 millones de toneladas, aunque las exportaciones estadounidenses no lograron acelerarse pese a este escenario.

En Argentina, la siembra alcanzó el 98,4% de las 6,5 millones de hectáreas previstas, quedando pendiente únicamente el último tramo en el sudeste bonaerense por problemas de anegamiento. La condición general del cultivo continúa siendo muy buena gracias a la elevada disponibilidad de humedad en los suelos.

“El balance del trigo argentino sigue siendo positivo. Solo queda pendiente una pequeña porción del área en el sur de Buenos Aires, donde las lluvias dificultan terminar la siembra”, concluye Romano.

Fuente: Universidad Austral