El 33 % de los productores señala que la regulación es ahora su principal desafío empresarial.
La eficiencia hídrica y el desempeño del riego tienen hoy un peso similar al de la productividad en las decisiones de inversión.
Komet señala que el futuro del riego está en la resiliencia, la inteligencia y una gestión más eficiente del agua.
Una nueva encuesta realizada por Komet Irrigation entre productores, fabricantes de equipos originales (OEM) y profesionales del riego durante Agritechnica, la principal exposición europea de maquinaria agrícola, revela un cambio significativo en la manera en que los agricultores están evaluando sus inversiones en sistemas de riego.
Cuando se les preguntó cuáles eran las principales presiones que enfrentan sus negocios, el 33 % de los encuestados identificó el incremento de las regulaciones como su principal preocupación, seguido por un 29 % que señaló la volatilidad de los precios, un 23 % que destacó el aumento de los costos de energía, fertilizantes y agua, y un 15 % que mencionó la escasez de mano de obra.
Más de la mitad de los encuestados también consideró que la eficiencia en el uso del agua, el ahorro de energía, la uniformidad de las gotas y la adaptabilidad son factores igualmente importantes al momento de evaluar tecnologías de riego por pivote.
“La conversación ha cambiado. Durante décadas, el riego se trataba de trasladar agua. Hoy, se trata de ayudar a los agricultores a tomar mejores decisiones sobre el uso del agua”, señala Sacha Hoffmann, director general de Komet Irrigation.
Los resultados reflejan cambios más amplios que están ocurriendo en la agricultura a nivel global. La seguridad hídrica se ha convertido en una prioridad estratégica. La variabilidad climática está aumentando la presión sobre cada temporada agrícola. Los costos de los insumos continúan siendo volátiles, mientras que las regulaciones ambientales siguen evolucionando. En conjunto, estas fuerzas están cambiando lo que los productores esperan del riego y lo que la industria debe ofrecer.
En lugar de considerar el riego simplemente como un equipo, los productores lo perciben cada vez más como una inversión estratégica que influye en la rentabilidad, la eficiencia de los recursos y la resiliencia a largo plazo. Este cambio también está transformando a la propia industria del riego.
Esta evolución también está impulsando cambios en la industria del riego, que cada vez pone mayor énfasis en la gestión responsable del agua, la resiliencia y la productividad.
En línea con estos cambios, Komet ha venido desarrollando nuevas capacidades para responder a las necesidades de los productores. A principios de este año, lanzó la división Application Engineering & Digital Systems y abrió el Komet Experience Hub en Brasil, orientado a comprender mejor el desempeño del riego bajo condiciones reales de operación.
“Siempre hemos creído que una gran ingeniería comienza por comprender los desafíos que enfrentan los agricultores en el campo. Nuestra responsabilidad hoy va más allá de desarrollar productos excepcionales. Se trata de ayudar a nuestros clientes a tomar decisiones más inteligentes, utilizar el agua de manera más eficiente y obtener un mayor valor de cada sistema de riego”, afirma Hoffmann.
A medida que los sistemas de producción de alimentos enfrentan una presión cada vez mayor y dependen de una menor disponibilidad de recursos naturales, el riego de precisión se vuelve fundamental para mejorar la productividad, al mismo tiempo que protege el agua, la energía y la eficiencia operativa.
La tecnología, la ingeniería y el conocimiento práctico del campo son cada vez más inseparables, mientras que los datos y la inteligencia sobre el desempeño adquieren un papel creciente para ayudar a los agricultores a enfrentar la incertidumbre.
“El riego de precisión está pasando de ser una industria impulsada por el hardware a una definida cada vez más por la gestión responsable del agua, la resiliencia y la toma de decisiones informadas. Es una oportunidad emocionante para nuestra industria. Las empresas que generarán mayor valor en el futuro no se limitarán a trasladar el agua de manera más eficiente; ayudarán a los agricultores a utilizarla de manera más inteligente”, concluye Hoffmann.
Con el cierre del Mes del Riego Inteligente, celebrado durante julio, la conversación sobre el futuro del sector deja una idea central: la próxima era del riego estará definida no solo por la excelencia en ingeniería, sino también por la confianza que brinda a los agricultores para tomar mejores decisiones cada día.



