Con una fuerte apuesta genética, Zeta Semillas acelera su ingreso al mercado argentino de maíz

Tras dos décadas de trayectoria en girasol, la compañía inicia su ingreso estratégico al negocio del maíz con ensayos de nuevos híbridos adaptados a las distintas regiones productivas del país.

La campaña de maíz 2026/27 comienza a delinearse con perspectivas muy favorables para la agricultura argentina. El buen nivel de humedad acumulada en los perfiles de suelo y las proyecciones climáticas vinculadas al fenómeno de El Niño configuran un escenario alentador para la recuperación del área sembrada, especialmente en la región núcleo.

En ese contexto, Zeta Semillas anunció su desembarco formal en el mercado de maíz, incorporando una nueva propuesta genética para los productores.

Las condiciones iniciales para los planteos tempranos y tardíos alimentan el optimismo de la cadena agrícola, que observa una oportunidad para recuperar superficie y maximizar el potencial productivo del cereal. Sin embargo, el escenario continúa siendo heterogéneo según la región y la situación sanitaria de cada zona.

“Las expectativas para la campaña son muy buenas. Partimos de un excelente perfil de humedad en los suelos y con la expectativa de un año Niño. La región núcleo está en condiciones de sembrar una superficie importante, muy similar a la de la campaña pasada”, destacó Santiago Zapiola, fundador de Zeta Semillas.

No obstante, el especialista advirtió que el panorama cambia en el norte argentino, donde la incidencia del complejo del achaparramiento y la presencia de Dalbulus maidis todavía condicionan las decisiones de siembra.

“Por la problemática sanitaria del Norte, principalmente por spiroplasma y chicharrita, muchos productores siguen siendo cautelosos y optan por incrementar la superficie de girasol o sorgo, reduciendo el área destinada al maíz”, explicó.

Un nuevo paso en la estrategia de crecimiento
El ingreso al segmento maicero representa un hito para la empresa luego de 20 años de especialización en girasol y sorgo. La apuesta está respaldada por un programa de mejoramiento genético que permitió desarrollar híbridos adaptados a las condiciones productivas argentinas y orientadas a responder a las demandas sanitarias, agronómicas y ambientales actuales.

Durante 2026, la compañía pondrá en marcha una amplia red de ensayos comparativos para evaluar el comportamiento de sus primeros materiales frente a los híbridos líderes del mercado. La búsqueda apunta a ofrecer híbridos con elevada sanidad, excelente fortaleza de caña y un paquete tecnológico capaz de adaptarse a distintos ambientes productivos.

Entre los lanzamientos para afrontar una nueva temporada maicera, el semillero presentó a ZT 8640 para grano y silaje, destinado a la zona maicera núcleo y del oeste del país; ZT 8544, que se posiciona para sudeste y sudoeste de Bs As, como un material de rápido secado, y que puede ser adoptado para siembras tardías y de segunda, y ZT 8545 CL, un material de ciclo intermedio, diseñado para maximizar el desempeño en el sudeste bonaerense.

Por su parte, la marca también hace foco en los híbridos especiales, como sus materiales Flint ZT 8602 F y ZT 8601 F, de excelente comportamiento y potencial, además de su híbrido blanco ZT 8609 W para grano y silaje, tres novedades que se pueden posicionar en zona núcleo.

“Por primera vez en 20 años ingresamos al negocio del maíz con productos inéditos, especialmente desarrollados para la Argentina tras varios años de mejoramiento genético. En 2026 comenzaremos con los primeros ensayos comparativos frente a los principales híbridos del mercado, buscando materiales que respondan a las exigencias actuales en materia de sanidad y adaptabilidad”, afirmó Zapiola.

Primeros resultados que respaldan la propuesta
Los primeros materiales de Zeta Semillas ya comienzan a mostrar resultados alentadores a campo. Así lo conformó la ingeniera agrónoma Juliana Guarrochena, Responsable Técnico Comercial (RTC) para el oeste bonaerense, La Pampa y sur de Córdoba, quien explicó que durante la última campaña dejó rendimientos promedio superiores a los 80 quintales por hectárea, consolidando al maíz como uno de los cultivos que mayor inversión tecnológica concentra dentro de los sistemas agrícolas.

En ese marco, destacó el desempeño del híbrido ZT 1105, un material de ciclo intermedio y doble propósito que se caracteriza por su rusticidad, estabilidad, excelente comportamiento sanitario y rápida pérdida de humedad. En las evaluaciones realizadas alcanzó rendimientos cercanos a los 90 quintales por hectárea en el oeste bonaerense, manteniendo además pisos productivos del orden de los 70 quintales en ambientes más restrictivos.

“El ZT 1105 es un híbrido muy rústico que se adapta muy bien a las condiciones de la región. El maíz es un pilar fundamental para los sistemas ganaderos y lecheros porque aporta el mayor volumen de biomasa digestible por hectárea y una elevada concentración de energía en el grano”, remarcó Guarrochena.

La posibilidad de destinar el cultivo tanto a producción de grano como de forraje constituye una ventaja estratégica en un contexto donde la cosecha de maíces tardíos y de segunda avanza lentamente debido a la elevada humedad ambiente y del grano. Con este desempeño, la compañía busca consolidar su posicionamiento técnico dentro de la región pampeana.

Un portafolio pensado para el largo plazo
La estrategia de crecimiento de Zeta Semillas no se limita a los híbridos tradicionales. La empresa también trabaja en el desarrollo de maíces especiales de alto valor agregado, entre ellos materiales blancos y colorados destinados a diferentes procesos industriales y mercados específicos, tanto locales como de exportación.

El cronograma de lanzamientos continuará ampliándose hacia la campaña 2027 con la incorporación de híbridos tropicales adaptados al norte argentino y materiales orientados a la producción de popcorn, fortaleciendo así una oferta diversificada para distintos perfiles productivos.

“Si bien Zeta Semillas tiene una larga trayectoria y un fuerte reconocimiento en girasol, nuestro objetivo es construir el mismo posicionamiento en maíz. Para lograrlo seguimos invirtiendo de manera sostenida en investigación y desarrollo”, concluyó Zapiola.