Desde el movimiento de la hoja verde hasta la alimentación de las líneas automáticas, la marca acompaña a cooperativas yerbateras que procesan miles de toneladas cada año, aportando maniobrabilidad, potencia y productividad.
La yerba mate es uno de los productos más representativos de las economías regionales argentinas. Detrás de cada paquete existe un proceso industrial que demanda eficiencia, continuidad operativa y equipos capaces de responder a un ritmo de trabajo intenso. En ese escenario, las máquinas CASE, marca de CNH, se consolidan como aliadas estratégicas para cooperativas yerbateras de Misiones, donde cumplen un rol clave en el acondicionamiento y movimiento de la materia prima durante la elaboración.
Gracias a su maniobrabilidad, potencia y confiabilidad, los equipos permiten optimizar una de las etapas más importantes del proceso productivo: el manejo de la hoja verde en las planchadas y su alimentación hacia las líneas de procesamiento. Su versatilidad hace posible mantener el flujo de trabajo incluso durante los períodos de mayor actividad, cuando las plantas operan de manera ininterrumpida.
Una de las experiencias que refleja este aporte es la de la Cooperativa Yerbatera Dos de Mayo Ltda., una empresa con casi 30 años de trayectoria que nació del trabajo conjunto de productores de la zona y que desde hace aproximadamente nueve años confía en CASE para acompañar su operación.
Actualmente, la cooperativa utiliza una minicargadora SR220 para el acondicionamiento de la hoja de yerba en la planchada y la carga de las cintas automáticas, una tarea esencial dentro del proceso de elaboración. Durante la zafra, el equipo trabaja las 24 horas del día a lo largo de seis meses, respondiendo a un elevado volumen de producción.
Desde la cooperativa destacan especialmente la maniobrabilidad y la potencia del equipo, características que les permitieron optimizar los tiempos de trabajo y acompañar el crecimiento del volumen procesado. “Son perfectas para el proceso de elaboración de la yerba mate”, destacó Haidas Raul Eduardo, responsable en la Cooperativa.
Una experiencia similar se vive en la Cooperativa Agroindustrial de Misiones Ltda., ubicada en San Vicente, dedicada a la elaboración de yerba mate canchada y al procesamiento de tabaco. Allí, CASE forma parte de la operación diaria con dos retroexcavadoras 570ST, una minicargadora SV250 y una SR220, equipos que fueron elegidos por su disponibilidad, las alternativas de financiamiento y su relación costo-beneficio.
En esta cooperativa, los equipos cumplen un papel fundamental en el acondicionamiento de la yerba verde en la planchada y también trabajan durante las 24 horas en los momentos de mayor actividad. La confiabilidad es el atributo más valorado por sus operadores, quienes destacan que la incorporación de maquinaria contribuye a sostener la competitividad y mantener altos estándares de calidad en los procesos.
Ambas experiencias reflejan cómo la mecanización se convirtió en un factor clave para el desarrollo de una actividad que exige continuidad operativa, rapidez y precisión. Más allá de las particularidades de cada cooperativa, la tecnología permite optimizar recursos, mejorar la productividad y acompañar el crecimiento de una de las cadenas productivas más representativas del noreste argentino.
A este desempeño se suma el respaldo de la red de distribuidores de la marca. En Misiones, Difamaq acompaña a los clientes con asesoramiento comercial, servicio técnico y disponibilidad de repuestos, brindando el soporte necesario para mantener la continuidad operativa durante todo el año y, especialmente, en los períodos de mayor actividad.
“Con una amplia presencia en las economías regionales del país, desde CASE continuamos desarrollando soluciones que responden a las necesidades específicas de cada actividad productiva, acompañando a productores, cooperativas e industrias con equipos preparados para afrontar los desafíos del trabajo diario”, expresó Joaquín Nicotra, gerente comercial de CASE para Sudamérica.
Un cultivo primordial
La yerba mate es un árbol nativo del bosque o selva subtropical de América Latina que se comercializa desde el siglo XIX. En Argentina está presente en una zona que abarca la provincia de Misiones y el Nordeste de Corrientes, llegando a países limítrofes como Brasil, Paraguay y en menor medida a Uruguay.
El proceso productivo puede dividirse en dos grandes etapas: la primera que va desde la cosecha de yerba mate verde llega hasta la obtención la yerba mate canchada y estacionada, y la otra que se inicia en el molino llegando a las distintas presentaciones de los productos para consumir de diferentes maneras.



